Formacion integral de los profesionales de la universidad panamericana

Proyecto de la clase de Ética de la carrera Licenciatura de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia UNAD
Vamos a seguir paso a paso las lecciones que debemos aprender para convertirnos en profesionales con ética, que sepan enfrentar las diferentes situaciones que se puedan presentar en el ejercicio de nuestra carrera.

jueves, 13 de octubre de 2016

COLOMBIA Y EL ACUERDO DE PAZ

Por  Sandra Mayaris Hidalgo
        Martín Octavio Lopez
        Juan Carlos Gomez



OBJETIVO GENERAL
La actividad es con el objetivo de  liderar una reflexión ética ante la moral con la que se ha manejado este conflicto colombiano. Pretendemos  con esto  que se ponga en práctica lo que planteamos paran un bienestar social e individual en Colombia.
Objetivo Especifico
Analizar el acuerdo de paz colombiano con las Farc desde una perspectiva ética, lo que nos lleva a una mirada del obrar del gobierno bajo los principios morales de la transparencia, la justicia, la equidad, el respeto, la prudencia, etc;  y  en los cual no debe  existir  intereses particulares, por el contario deben emerger de diferentes sectores  sociales del país.

PROBLEMÁTICA ÉTICA
Un problema ético es un acontecimiento real que es conflictivo a nivel moral. Es aquello que no está correcto y que afecta al individuo y a la sociedad. Algo que afecta la dignidad del individuo y el bien común.
Los problemas éticos son fundamentales que nos ha llevado a la búsqueda constante de nuestra humanización constituyendo principios como los fundamentos del Estado de derecho, donde no existe ninguna persona o funcionario irresponsable y donde el que tiene más poder, tiene más responsabilidad.
Haciendo una conceptualización previa de lo que es un problema ético y la incidencia que tiene ésta reflexión en el comportamiento humano, nos lleva a la toma de decisión en grupo de analizar un conflicto que está en la puertas de nuestro país, generando controversias, profundas tensiones y una gran polarización de nuestras sociedades colombianas.
Problemática ética

El problema con el proceso de paz es la santificación que se le hace a paz o la manipulación con que el uribismo desinforma y manipula lo acordado.
La discordia entre Santos y Uribe. La discusión política tiende a polarizarse, pues queda atrapada entre Santos y Uribe, los medios de comunicación no han sido éticamente responsables con sus contenidos al dar su información de acuerdo a sus intereses particulares,   en donde han contribuido a una seria polarización entre el pueblo colombiano.
Para el uribismo, la victoria del 'No' puso hablar en el mismo lenguaje a Santos, a Uribe y a las Farc. Esta es tan solo una muestra de los títulos con que anuncian sus noticias los medios de comunicación que en lugar de informar, desinforman, polarizan y dividen aún más a la sociedad colombiana entre dos bandos.
 Según Rodrigo Uprimny “la santificación de la paz ha minado el respaldo ciudadano a la paz debido a la impopularidad actual del Gobierno”; hay muchos colombianos que quieren la paz negociada y piensan que el acuerdo de La Habana es razonable, pero no están entusiasmados en votar favorablemente el plebiscito, pues sienten que sería darle un espaldarazo a un gobierno que rechazan.
La sociedad colombiana vive un quiebre histórico, entre una discusión difícil y polarizada, que genera emociones encontradas y descontroladas, entre los que votaron por el NO que dicen los medios de comunicación que son apoyados y representados por el ex-presidente Uribe; y los que votaron por el SÍ, que están de acuerdo con el presidente Santos.
 Dos objeciones esenciales ha planteado el ex-presidente Uribe al acuerdo de paz: que los responsables de crímenes atroces no tengan cárcel, y que puedan ser elegidos a cargos públicos. Este es el momento en donde la ética de responsabilidad debe hacerse presente, los valores que profesamos debemos demostrarlos a través de nuestros actos.
Entonces tenemos que aclarar que durante su mandato él pensaba diferente a lo que está poniendo como objeción al acuerdo.
En enero de 2003 fue aprobada, por iniciativa del gobierno Uribe, la ley 796 que convocaba a un referendo para reformar la Constitución. La sexta norma propuesta facultaba al gobierno no sólo a crear circunscripciones especiales de paz sino que le permitía nombrar directamente “un número plural de congresistas, diputados y concejales” en representación de los grupos al margen de la ley que pactaran la paz. Y la norma precisaba que el presidente podría ignorar las inhabilidades existentes, lo cual significaba que responsables de crímenes atroces podrían ser elegidos o nombrados en esas curules.
 Uribe presidente parecía comprender que una paz negociada con las guerrillas implica aceptar la participación política de responsables de crímenes atroces, pues no de otra forma podrán transformarse en actores políticos unas guerrillas que han cometido atrocidades.
No es entonces coherente que Uribe opositor ataque radicalmente una posibilidad que defendió cuando era presidente.
Una clásica pregunta de la llamada justicia transicional que nos llevará a puntos de encuentro para conseguir la paz sería: ¿cómo encontrar un equilibrio entre la búsqueda de la paz negociada y los esfuerzos por satisfacer los derechos de las víctimas y sancionar las atrocidades cometidas en la guerra?
Hay dudas sobre qué tan preparada esta la sociedad gracias a los medios de comunicación que nos han encasillado entre Santos y Uribe, para ayudar de manera responsable a llegar al mejor acuerdo, pero tenemos la oportunidad de debatir con argumentos y rigor, lo que significa este acuerdo en una sociedad enferma de indiferencia y de rabias mal tratadas.
Este acuerdo de paz es un tema en el que Colombia se juega las posibilidades de avanzar en una ampliación de una democracia o se mantenga anclada en un orden de exclusiones y autoritarismos.
Es ahora cuando Los valores que componen la Ética cívica se vuelven fundamentales; la libertad como participación, la igualdad, la solidaridad, el respecto activo y  la disposición para resolver los problemas del acuerdo a través del dialogo.
A través del dialogo se encuentren puntos de concentración y unidad que busque salvar vidas y evite nuevas víctimas.
 Aun aceptando la premisa de que ninguna obra humana es perfecta, lo que se busca con esta reflexión es la paz incluyente.
El derecho a la paz , que ya tenemos todos los colombianos en el artículo 22 de la constitución política, no es un regalo del gobierno santos ni de las Farc; es un derecho mucho más amplio que la cesación parcial de un conflicto armado; no sólo como la ausencia a la violencia, sino además como una cuestión de desarrollo, una forma de cooperación no violenta, igualitaria, no explotadora, no represiva entre personas y pueblos y Estados; pero,  modernamente se considera que no es posible estar en paz si no existe el respeto y realización plena de derechos civiles , políticos y económicos, sociales culturales y de solidaridad.
Encontrar los intereses comunes nos haría buscar soluciones justas. Hay un libro que se titula La leyenda del juego de la pelota escrito por el doctor Andrés López Rentería, este nos manifiesta la utilidad de encontrar los comunes  denominadores que coexiste en un grupo de trabajo, en donde  se encuentren intereses comunes para llegar a un objetivo y el buen desarrollo  de un proyecto.
Todos queremos paz y no hay nadie que quiera seguir viviendo pobreza, desolación, temor, falta de oportunidades, etc... que son frutos de la guerra. Entonces, somos un grupo que lideramos un proyecto de paz. Encontremos nuestros comunes denominadores que son justicia y paz, la equidad, el respeto,  prudencia, participación ciudadana, etc;  para solucionar este conflicto que nos parece un callejón sin salida. De este modo poder contrarrestar la imparcialidad que ha suscitado la polarización, la manipulación y el clientelismo que contamina los principios en los que se basa la constitución.
Según dice Adela Cortina, refiriéndose a que la ética discursiva es "mostrar como la razón humana si ofrece un procedimiento para decidir que normas son moralmente correctas, entablar un diálogo entre todos los afectados por ellas que culmine en un acuerdo, no motivado por razones externas al dialogo mismo, sino porque todos están convencidos de la racionalidad de la solución" (Cortina,1994).
"¿Cómo entonces  evitar que el acuerdo de paz con la Farc  se vea influenciado por intereses particulares?”
 Al no encontrar salida a este tipo de situaciones Cortina recalca que en las personas puede generase angustia ya que es importante para ellas que sus intereses salgan beneficiados (Cortina, 2011). Con base en este panorama, la propuesta ética de es que los conflictos se resuelvan con justicia, Cortina (2011).
Esta situación está demostrando la tensión psicológica que hay en todos los colombianos. Este es un problema que se hace aún más evidente, pero, como dice Adela hay que encontrarle una solución justa y que no involucre esas tensiones que nos tienen en una confrontación de intereses; ante todo debemos darnos cuenta que somos colombianos y que queremos todos lo mismo "La Paz".  Adela " No basta con aprender a resolver conflictos para librarse de la angustia psicológica. Urge aprender a resolverlos haciendo justicia".
Según la Teoría de la evolución social Jünger Habermas que es una teoría de la evolución de la conciencia moral de las sociedades, nos afirma lo siguiente: “las sociedades aprenden, no sólo técnicamente sino también moralmente. Sería justo, por lo tanto que aquellos que están negociando la paz reconozcan que no es un regalo, sino es que es fruto de nuestra humanización.

Los invitamos a tener presentes los valores que componen la Ética cívica, los cuales fundamentalmente son: la libertad, la igualdad, la solidaridad, el respecto activo y el dialogo, para que tengan  la disposición de resolver este problema de nos está confrontando a través del dialogo.

Conclusiones
Con esta actividad estamos liderando una reflexión ética ante la moral con la que se ha manejado este conflicto colombiano con el fin de buscar salidas que vayan de mano con la justicia.
Tener un concepto claro de la ética para dar una correcta orientación a la sociedades colombianas en busca del  desarrollo de un carácter y una conducta de tal forma que integre con amor, alegría, respeto, dialogo, lealtad, responsabilidad, justicia, etc; ante todas las situaciones en las que en ocasiones nos vemos enfrentados  a intereses  particulares de unos y otros.
El mejor  acuerdo de paz se lograría contemplando las inconformidades escuchando  en Cabildo Abierto a la población que debe ser puesto en consideración en la mesa de negociaciones. Encontrar nuestros comunes denominadores como son justicia y paz, contribuiría a la solución este conflicto
Las Farc deberían contribuir  a la equidad y a la participación en pro de una mejor vida. Que fueron sus principios morales en los que fundamento sus actividades de disidencia.
La paz con justicia social es la que respeta los derechos humanos; que sin derechos humanos no hay verdadera paz y sin paz no es posible tener nunca una democracia robusta ni un desarrollo económico incluyente. Por lo tanto, la paz y la justicia pueden ir en la misma dirección en el largo plazo.
Restauración de los valores en la sociedad, básica y principalmente en el núcleo familiar en pro de forjar un buen carácter. Que deberán ser transmitidas a la comunidad con el propósito de convivir con justicia, igualdad y solidaridad que son las semillas para una sociedad que se desarrolle en armonía universal.
Somos seres estructuralmente morales desde que nacemos estamos  capacitados para emitir juicios y tomar decisiones en el transcurso de nuestras vidas. Por tal razón, es fácil de recuperar  el sentido de la justicia y la gratuidad que tanta falta nos hace no solo en Colombia y en todos los rincones del planeta. 
Principalmente responsabilidades morales tales como el afecto, el consuelo, la gratuidad y la justicia que son los pilares de la ética para así apropiarnos de la capacidad de padecer con otros sus alegrías y sus tristezas,  lograran que lo que expresamos y pensamos estén acordes con nuestros actos “integración entre el ser y el hacer” que tanto se necesita para liderar este proyecto de paz.
BIBIOGRAFIAS

Cortina, A.  (1997). El mundo de los valores. Ética y educación. El Buho, Bogotá. Recuperado de: http://datateca.unad.edu.co/contenidos/100001/adela-cortina-el-mundo-de-los-valores.pdf